"Tienen tus ojos un raro encanto, tus ojos tristes, cómo de niña, que no han sentido ningún cariño... Tus ojos tristes, cómo de santa(...)
Ay si no fuera a pedirte tanto, yo te pidiera vivir de enojo mirando siempre tus tristes ojos. Ojos que tienen, ojos que tienen sabor de llanto..."
Entre tangos boleros y recuerdos /